Posicionarte en LinkedIn es que te asocien con algo.
No con todo. Con un tema, un tipo de problema o una forma de mirar tu industria donde tu experiencia te da autoridad. Esta página explica qué es el posicionamiento profesional, en qué se diferencia de la marca personal y cómo se construye sin inventarte un personaje.
Marca personal es cómo te perciben. Posicionamiento es por qué te buscarían.
Marca personal
Tu imagen profesional en general: cómo te presentas, cómo hablas, qué valores transmites. Todos tenemos una, la trabajemos o no.
Posicionamiento
Una decisión: en qué temas quieres ser una referencia, para quién y desde qué experiencia. Es lo que hace que alguien piense en ti cuando aparece ese problema.
Los cuatro elementos de un buen posicionamiento.
- 1
Un territorio
Dos o tres temas donde tienes experiencia real y algo propio que decir. No es tu cargo: es el tipo de problema que sabes resolver. - 2
Una audiencia
Quién debería leerte: cargos, industrias, tipo de personas. Escribir para todos es escribir para nadie. - 3
Una tesis
Una idea que sostienes y que atraviesa lo que publicas. Por ejemplo: «la adopción de tecnología se gana explicando el porqué, no cerrando canales». - 4
Evidencia vivida
Casos, decisiones, errores y aprendizajes tuyos. Es lo que hace creíble la tesis y lo que nadie puede copiar.
Errores que diluyen tu posicionamiento.
- Hablar de todo. Una semana liderazgo, la otra finanzas, la otra una noticia viral. Quien te lee no logra asociarte con nada.
- Copiar a un referente. Su posicionamiento funciona porque es suyo. El tuyo tiene que salir de tu trayectoria.
- Volumen sin tesis. Publicar seguido ayuda a la constancia, pero sin una idea central solo suma ruido.
- Opinar sin experiencia propia. Comentar tendencias sin aportar lo que viste en tu trabajo te pone en el montón.
- Un perfil que no acompaña. Si publicas sobre un tema y tu perfil cuenta otra historia, la señal se pierde. Qué revisar en tu perfil.
Cómo lo trabajamos en LinkedC.
En la evaluación definimos contigo la tesis, los pilares, las audiencias y la voz. Queda escrito en tu espacio y orienta todo lo que viene: el Radar solo te propone temas que caen en tus territorios, y cada contenido se revisa contra esa estrategia.
El posicionamiento no se decide una vez y se archiva. Lo que confirmas en tus conversaciones con IRIS y los resultados de cada mes lo van afinando.
